Recordando a G.K. Chesterton: Un maestro de la ironía y la literatura

0
2

G.K. Chesterton, célebre escritor inglés, fue un personaje multifacético que dejó una huella imborrable en la literatura. En su libro Gente del siglo, el autor andaluz Felipe Benítez Reyes ofrece curiosos detalles sobre el escritor, incluyendo un informe escolar que describe a Chesterton como «un gran aturdido con mucha inteligencia», lo que refleja su peculiar personalidad desde joven.

Entre las características que lo definieron, se destaca su despreocupación por la vestimenta, su incapacidad para atarse una corbata y su tendencia a la bebida. Esto, sumado a su afición por el cigarro y su obesa figura, lo convirtió en un personaje pintoresco, objeto de humor por sus propios compañeros. El dramaturgo George Bernard Shaw llegó a comentar que quienes dialogaban con Chesterton solo podían ver la mitad de su cuerpo, dada su corpulencia.

Un notable retrato del autor, realizado por James Gunn en 1932 y exhibido en la National Portrait Gallery de Londres, muestra a Chesterton rodeado de amigos, entre ellos el historiador Hilaire Belloc y el diplomático Maurice Baring. Antes de dedicarse a la escritura, Chesterton estudió pintura, aunque no completó su formación en esta área.

Las discusiones eran una de sus grandes pasiones. En su adolescencia, presidió el Junior Debating Club, donde se reunían para criticar el mundo. Se dice que llegó a debatir con su hermano Cecil durante más de 18 horas. Su aguda ironía se refleja en una de sus frases: «La raza humana, a la que tantos de mis lectores pertenecen…».

Chesterton, ferviente católico, se convirtió a la fe de Roma en 1922, después de haber estado en la Iglesia anglicana. Su personaje más emblemático, el padre Brown, es un cura que, a pesar de su apariencia sencilla, posee una profunda sabiduría. Este personaje inspiró más de cincuenta relatos publicados entre 1911 y 1935.

Su vasta obra abarca novelas, cuentos, poesía y biografías, destacando títulos como El Napoleón de Notting Hill (1904) y El hombre que fue Jueves (1908). Borges, admirador de Chesterton, opinó que si tuviera que elegir un texto de su autoría, seleccionaría Los tres jinetes del Apocalipsis, elogiando su elegancia literaria.

Chesterton nació en Londres el 29 de mayo de 1874 y falleció el 14 de junio de 1936 en Beaconsfield, Reino Unido. Curiosamente, el mismo día de su muerte, medio siglo después, falleció uno de sus más grandes admiradores, Jorge Luis Borges, lo que seguramente habría encantado a Chesterton, quien disfrutó de la ironía del destino.

Fuente: La Nación

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí