El sol brilló en la última práctica de Lionel Messi con la selección argentina, marcando una tarde cargada de emociones en el predio de Ezeiza. Después de varios días de clima gris, el capitán salió a la cancha principal a las 17:43, tras haber realizado trabajos en el gimnasio. Este lugar, que ha sido escenario de cientos de entrenamientos durante más de dos décadas, se ha convertido en su segunda casa.
En esta práctica, Messi se posicionó al final de la fila para comenzar los ejercicios, manteniendo esa ubicación durante los trabajos entre conos. En un cambio notable, dejó pasar a sus compañeros, como si empezara a asumir el rol que ocupará desde este martes, fuera de la cancha. Sin embargo, cuando la pelota apareció, su competitividad no se vio afectada; Messi continuó mostrando su espíritu ganador, reclamando jugadas y participando activamente en el entrenamiento.
El astro del Inter Miami se unió a varios futbolistas que han sido parte de su trayectoria, como Cristian Romero, Lautaro Martínez, y Enzo Fernández, entre otros. Con estos jugadores, Messi ha forjado vínculos que van más allá del fútbol, reflejando una camaradería especial.
Fuera del predio, aproximadamente 150 personas se congregaron en la plazoleta que rodea el monumento a Diego Maradona, esperando con camisetas de Argentina y celulares listos para captar cualquier momento con el astro, aunque sabían que no sería fácil. La concentración del plantel comenzó el sábado tras su victoria frente a Burkina Faso, y partirían directamente al Monumental.
Acompañando a Messi en esta jornada especial, estuvieron Ezequiel Lavezzi y Cristian González, quienes compartieron momentos importantes en la selección. También estuvo Pepe Costa, su asistente personal, presente para brindarle apoyo en este día significativo.
Durante el entrenamiento, Messi mostró una actitud relajada, aunque se mantuvo reservado, realizando la entrada en calor lejos de los medios de comunicación. Este entrenamiento fue diferente, sin la presión típica de un partido importante, pero tampoco con la relajación de un amistoso, lo que permitió que varios jóvenes que admiran al ícono del fútbol compartieran sus primeras horas junto a él.
Finalmente, Messi se colocó una pechera fucsia que lo identificaba como parte del equipo titular, confirmando que comenzará el partido frente a Benín, con la intención de jugar la mayor parte del encuentro. La despedida se llevará a cabo en el Monumental, donde está prevista una fiesta que incluirá shows de cumbia y cuarteto, además de un homenaje a la trayectoria del 10, que se despedirá en el terreno de juego, con la camiseta argentina y la cinta de capitán.
Fuente: La Nación




































