La psiquiatra Marian Rojas Estapé ha compartido una perspectiva intrigante sobre el concepto de la suerte, desafiando la noción común de que se trata de un acontecimiento aleatorio y fuera de control. Según su análisis, la suerte es un fenómeno que está profundamente relacionado con la proactividad y el crecimiento personal.
Rojas Estapé ha indicado que, a lo largo de su carrera, ha tenido la oportunidad de escuchar a numerosos pacientes y ha observado patrones en sus vidas. «He investigado mucho como psiquiatra la suerte, porque tengo pacientes que escucho y digo: ‘¡Pero qué suerte tienen! ¡Qué bien les va todo!’ Y hay gente que escucho su vida y digo: ‘¡Qué drama! ¡No es posible!’», afirmó la especialista.
La importancia de la preparación
En su reflexión, la psiquiatra citó a Séneca, quien dijo: «La suerte es donde confluyen la preparación y la oportunidad». Rojas Estapé enfatiza que esta frase resume la esencia del crecimiento individual. La suerte no es una circunstancia pasiva, sino algo que se construye a través del esfuerzo y la preparación personal. «Si quieres que algo bueno te suceda, tienes que prepararte y trabajar duro para ello», sostuvo.
La especialista también destacó que, al estar atentos a nuestras metas y prepararnos adecuadamente, aumentamos nuestras posibilidades de reconocer y aprovechar las oportunidades que se presenten. «El que se prepara, el que estudia, el que visualiza lo que quiere, es capaz de percibir mucho mejor las oportunidades», concluyó.
La influencia del diálogo interno
Otro aspecto relevante que Rojas Estapé ha abordado es el impacto del diálogo interno en el bienestar emocional y físico. Ella argumenta que la manera en que una persona se habla a sí misma puede influir en su desempeño y en cómo enfrenta diversas situaciones en su vida.
La psiquiatra ha señalado que los pensamientos negativos a menudo anticipan resultados desfavorables, lo que puede afectar tanto el estado de ánimo como la salud en general. «Está científicamente demostrado que la actitud previa a muchas circunstancias de la vida influye poderosamente en el resultado», explicó.
El poder de la imaginación
Durante sus conferencias, Rojas Estapé también ha hecho hincapié en que la mente y el cuerpo no siempre distinguen entre amenazas reales e imaginarias. Anticipar constantemente situaciones negativas puede provocar respuestas físicas y emocionales que se asemejan a las que se experimentarían ante un peligro real. «Somos pesimistas por la imaginación, porque nuestra cabeza nos trae constantemente cosas negativas que nos pueden suceder y que, en el 90% de los casos, nunca van a pasar», aclaró.
La psiquiatra concluyó que esta tendencia a imaginar lo peor puede generar sentimientos de preocupación y miedo, afectando tanto el bienestar psicológico como el funcionamiento físico de las personas.
Fuente: La Nación




































