
El economista Miguel Kiguel aseguró que la Argentina atraviesa una etapa de fuerte contraste entre sectores que se benefician del auge exportador y una economía doméstica que todavía no logra recuperar dinamismo. Aunque destacó el impacto positivo de la energía, la minería y el agro sobre el ingreso de divisas, advirtió que la falta de estímulos y las dificultades del crédito mantienen deprimido el consumo y retrasan la recuperación de amplios sectores de la actividad.
Kiguel explicó que actividades como la minería, el petróleo y parte del agro atraviesan un escenario favorable impulsado por la demanda internacional y los altos precios de los commodities. Sin embargo, señaló que esos sectores tienen una característica que limita su capacidad de derrame inmediato sobre el conjunto de la economía.
“Cuando vos ves cuáles son los que emplean más capital y menos gente, al tope están energía, minería y agro”, sostuvo en diálogo con Splendid AM 990. En ese sentido, remarcó que si bien generan empleo, no se trata de puestos de trabajo distribuidos de manera homogénea en todo el país.“La gente hoy gana lo mismo pero se le va todo en la luz, el gas y el agua”, afirmó Kiguel sobre el impacto del ajuste estructural. Agencia NA/Redes.
El economista también vinculó el malestar social con el ajuste económico aplicado durante los últimos meses. Según describió, muchas familias perciben que sus ingresos ya no alcanzan para afrontar gastos cotidianos debido al aumento de servicios esenciales.
“La gente hoy gana más o menos lo mismo que antes, pero se le va muchísimo más en la luz, en el gas y en el agua”, afirmó, al explicar que esa situación impacta directamente sobre el consumo.
Frente a las críticas de distintos sectores por la falta de reactivación, Kiguel consideró que las políticas de largo plazo impulsadas por el Gobierno apuntan a mejorar la competitividad mediante incentivos a la inversión y reducción de impuestos. Sin embargo, sostuvo que la coyuntura requiere algún tipo de impulso adicional.
“La política económica de mediano plazo está muy bien, pero hay que llegar al mediano plazo”, afirmó. Y agregó que actualmente la administración nacional “no cree” en las políticas de estímulo para acelerar la actividad económica en el corto plazo.
En esa línea, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, explicó que la reducción de las tasas de interés no logró todavía traducirse en una expansión significativa del crédito debido a la cautela de las entidades financieras.El crédito en pesos al sector privado se contrajo en mayo
“Los bancos no están prestando porque la cartera está en mora, los préstamos que dan no saben si los van a cobrar”, señaló. Según su análisis, la desconfianza sigue siendo un factor central que limita la recuperación.
Kiguel indicó además que la baja de tasas aplicada en los últimos meses todavía no generó una reacción suficiente en la demanda de financiamiento. “Está tardando en que la gente tome plata y que los bancos presten”, resumió.
Respecto del comportamiento de los ahorristas, consideró que la compra de dólares continúa siendo una conducta habitual de los argentinos y descartó que los niveles actuales representen una amenaza para la estabilidad cambiaria.
“Eso es normal, es manual”, sostuvo al referirse a las adquisiciones mensuales de divisas, aunque aclaró que el verdadero problema aparece cuando la demanda alcanza volúmenes muy superiores.__IP__
Por último, el economista insistió en que el desafío del Gobierno consiste en lograr que los beneficios de los sectores exportadores se traduzcan en una mejora más amplia de la economía real. Mientras tanto, advirtió que la recuperación del consumo y del crédito continúa siendo una asignatura pendiente para consolidar el crecimiento.
La UIA defendió la reforma laboral, pero advirtió que la estabilidad económica “por sí sola no alcanza” y pidió una reforma impositiva
Fuente: NA




































