Una adopción que transformó vidas: la historia de Carolina y Felipe, el gato que llegó para quedarse

0
7

La historia de Carolina Marcó del Pont y su gato Felipe es un relato conmovedor que muestra cómo un encuentro fortuito puede cambiar el rumbo de una vida. Todo comenzó cuando Carolina, psicóloga de profesión, se encontró con un pequeño gatito de pelaje naranja en una veterinaria. Aquel momento marcó el inicio de una conexión que trascendería lo cotidiano.

Con el tiempo, Felipe se convirtió en un compañero inseparable de Carolina, ayudándola a forjar una nueva identidad. La psicóloga recuerda que, a pesar de haber sido siempre ‘team perros’, su vida dio un giro inesperado. “A partir de ese día, empezó a cambiar mi vida. Felipe fue el primer animal que estuvo totalmente bajo mi responsabilidad”, declaró.

El impacto en la terapia

La presencia de Felipe en el consultorio fue más que un simple acompañamiento. Su carácter tranquilo y cariñoso ayudó a establecer vínculos con pacientes que presentaban dificultades para comunicarse. “Su interacción espontánea despertó mi curiosidad por comprender mejor el impacto de los animales en el ámbito terapéutico”, expresó Carolina, quien se formó en Intervenciones Asistidas por Animales.

Durante su tiempo juntos, Carolina no solo aprendió a cuidar de Felipe, sino que también se convirtió en un espacio de rescate para otros animales, logrando salvar más de mil vidas a través de su hogar.

Una batalla contra la enfermedad

Con el paso de los años, Felipe enfrentó diversos problemas de salud, incluyendo un diagnóstico de hipertiroidismo. Carolina se dedicó a su cuidado, administrándole múltiples medicaciones y tratamientos que se extendieron por casi dos años. “La muerte lo perseguía, pero él era más rápido”, comentó sobre las difíciles experiencias que vivieron juntos.

A pesar de los esfuerzos, Felipe finalmente falleció en un cálido domingo de junio, rodeado del amor y cariño de Carolina y otros animales que convivían con ellos.

El duelo y la sanación

El proceso de duelo que vivió Carolina tras la pérdida de Felipe fue significativo. “Lloré muchísimo, y lo primero que hice fue escribir un posteo despidiéndolo en Instagram”, relató. A través de su experiencia, Carolina decidió plasmar sus vivencias en un libro titulado “Permiso para sentir: una guía para acompañarte en el duelo por la pérdida de un compañero animal”, donde ofrece herramientas para gestionar el dolor de la pérdida de un ser querido.

Esta conmovedora historia de amor y superación resalta la importancia de la conexión entre humanos y animales, así como el impacto que pueden tener en nuestras vidas.

Fuente: La Nación

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí