En una jornada marcada por un fuerte temporal, una mujer se convirtió en la salvadora de un gavilán mixto que yacía herido en la calle. La escena se desarrolló cuando Alejandra Aguilera, quien se encontraba en Villa Urquiza por motivos laborales, se topó con el ave inmóvil, rodeada por un grupo de caranchos.
«Era tan grande que pensé que se trataba de un halcón. Parecía un avión que había caído en picada», recordó Alejandra al ver al ave en el asfalto mojado. Sin el equipo adecuado, se acercó al animal, que presentaba signos de grave lesión, incluyendo una lengua ensangrentada y una pata posiblemente fracturada.
A partir de ese momento, Alejandra inició un recorrido de más de siete cuadras en busca de ayuda profesional. A pesar de sus esfuerzos, se encontró con múltiples negativas de veterinarias y conductores de aplicaciones de transporte, quienes se negaron a trasladar al ave. «Nadie me quiso llevar. Todos se negaban a dejarme subir con el ave», afirmó.
Finalmente, la suerte de Alejandra cambió al encontrar el contacto del veterinario Gastón Milinik, especialista en fauna silvestre, quien se encontraba cerca y acudió rápidamente a recoger al gavilán. Con un diagnóstico inicial reservado, se determinó que el ave había sufrido un severo traumatismo craneal, probablemente al chocar contra un ventanal durante la tormenta.
El ave, que fue nombrada Lucero por la marca distintiva en su frente, pasó su primera noche en estado crítico. Sin embargo, el tratamiento con analgésicos y vitaminas mostró resultados positivos, y Lucero comenzó a mostrar signos de recuperación al erguirse sobre sus patas en la mañana siguiente.
El gavilán mixto es una especie autóctona protegida y, tras su recuperación, fue trasladado al Centro de Rescate de Fauna Silvestre en la Reserva Ecológica Costanera Sur. Allí, se evaluará su capacidad de vuelo y técnicas de caza antes de ser devuelto a su hábitat natural.
El veterinario Milinik subrayó la importancia del gavilán mixto en el ecosistema urbano, actuando como regulador de poblaciones de palomas y roedores. Ante el hallazgo de aves rapaces heridas, se recomienda evitar la manipulación directa y contactar a las autoridades competentes para su rescate.
Fuente: La Nación





































