La empresa de maquinaria agrícola Metalfor ha reconocido una grave crisis financiera y organizacional que la obliga a implementar cambios significativos en su estructura. La firma, reconocida en el sector de pulverizadoras, compartió su situación a través de un informe contable presentado ante la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Según el documento, la compañía ha visto un deterioro acelerado de su posición financiera desde 2026. Este escenario ha llevado a varias entidades financieras a reducir su exposición, limitar líneas de crédito y restringir entregas de proveedores, lo que ha afectado su capacidad operativa. Metalfor también mencionó un aumento en los rechazos de cheques y una pérdida de confianza generalizada.
Entre las dificultades que enfrenta se encuentra la administración de los fideicomisos Metalcred y las complicaciones en la renegociación de deudas con entidades financieras. Estos problemas han contribuido a una crisis organizacional, ya que la confianza de clientes y proveedores se ha visto socavada, reduciendo la conversión comercial y, en consecuencia, la producción.
A pesar de la caída en las ventas, la empresa destacó que existe una demanda potencial por sus productos, aunque necesita restablecer la confianza y el flujo de caja necesario para convertir oportunidades en ventas efectivas.
En el primer semestre de 2025, Metalfor logró vender 258 unidades, cifra que se redujo a 167 en el presente año. Esta disminución, sumada a la situación financiera desfavorable, ha resultado en un trimestre con rentabilidad negativa.
En respuesta a estos retos, Metalfor ha iniciado un proceso de restructuración para adaptarse a su nueva realidad. Este proceso incluye un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo, el cual ha enfrentado obstáculos debido a la presión del sindicato Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La falta de avances en este PPC ha llevado a costos improductivos y ha complicado la reestructuración.
La empresa planea reducir significativamente su estructura en agosto, con el objetivo de ajustar su operación a las condiciones actuales del mercado. Esto incluye adecuar dotaciones, turnos y concentrar la producción en modelos con mayor rotación y margen de beneficio. Además, se buscará monetizar inventarios y conservar áreas críticas como ingeniería y posventa.
Finalmente, Metalfor sostiene que la reducción estructural no es un fin en sí mismo, sino un paso necesario para garantizar una operación viable y sostenible a largo plazo, sentando así las bases para un futuro crecimiento.
Fuente: Info Campo








































