El senador demócrata por Connecticut, Chris Murphy, ha presentado un proyecto de ley que busca aumentar el salario mínimo federal hasta US$25 la hora, marcando un cambio significativo en la legislación laboral que no se actualiza desde 2009. Esta iniciativa, conocida como “Living Wage for All Act”, incluye en su versión en la Cámara de Representantes el proyecto HR 8555 y establece plazos diferenciados para su implementación según el tamaño del empleador.
Según el texto de la HR 8555, las grandes corporaciones, definidas como aquellas con ingresos brutos de US$1000 millones o más o con 500 empleados o más, deberán alcanzar el salario de US$25 por hora para el año 2031. Por su parte, los empleadores más pequeños tendrán un plazo más extenso, hasta 2038, para cumplir con este requisito.
El primer aumento, que aplicará a todos los empleadores, incrementará el salario mínimo de US$7,25 a US$12 por hora a partir de enero de 2026. Posteriormente, una vez alcanzados los US$25, el salario mínimo se ajustará anualmente para mantenerse en dos tercios del salario medio nacional por hora, según lo estipulado en el mismo proyecto de ley.
Además, el proyecto de ley propone eliminar de forma gradual el “crédito por propinas”, lo que obligará a los empleadores a pagar el salario mínimo completo a los trabajadores, quienes conservarán las propinas por derecho propio. Los trabajadores jóvenes, menores de 20 años, también verán un incremento en su salario inicial hasta alcanzar el mínimo general.
Otro aspecto relevante es la prohibición de emitir nuevos certificados especiales que permiten pagar menos a personas con discapacidad, así como la eliminación progresiva de los certificados existentes.
La propuesta cuenta con el respaldo de organizaciones latinas. Janet Murguía, presidenta de UnidosUS, declaró que “demasiados trabajadores y familias trabajadoras latinas saben que un empleo de tiempo completo no alcanza para cubrir el aumento de los costos cotidianos”. Ella afirmó que elevar el salario mínimo a US$25 por hora aseguraría que millones de trabajadores puedan sostener a sus familias.
La representante Delia Ramírez, quien impulsa el proyecto en la Cámara, recordó su experiencia al ver a sus padres inmigrantes trabajar múltiples empleos de salario mínimo “solo para sobrevivir”. Según la oficina de Murphy, actualmente, el 45% de los trabajadores estadounidenses gana menos de US$25 por hora.
En cuanto al estado actual de la ley en el Congreso, la propuesta se encuentra en una etapa inicial del proceso legislativo. De acuerdo con informaciones de The Washington Post, se considera poco probable que el proyecto avance, dado que los republicanos controlan ambas cámaras del Congreso. El HR 8555 ha sido derivado al Comité de Educación y Fuerza Laboral de la Cámara de Representantes, donde se evaluará su viabilidad.
Fuente: La Nación





































