La inflación en el mes de julio podría cerrar en un rango entre 1,9% y 2,1%, de acuerdo a las proyecciones de diversas consultoras privadas. Este ligero aumento, comparado con la cifra de 1,9% registrada en junio, se atribuye principalmente a la estacionalidad de las vacaciones de invierno y la depreciación del tipo de cambio que ha impactado en los precios de los alimentos.
De confirmarse estos datos, se interrumpiría la tendencia de desinflación que se había mantenido durante los últimos tres meses. Sin embargo, muchos economistas creen que es probable que esta trayectoria se restablezca y que los registros mensuales se mantengan por debajo del 2% en el futuro cercano.
María Castiglioni, directora de CyT Asesores Económicos, reportó un incremento mensual de 1,9% en su relevamiento de precios para el Gran Buenos Aires, coincidiendo con la cifra de junio y marcando la menor variación desde agosto del año pasado. Esto implicaría una inflación interanual del 33,5%, similar a la de junio.
Castiglioni también mencionó que durante julio, el componente núcleo de la inflación y los precios estacionales mostraron una mayor dinámica que en junio, mientras que los precios regulados se moderaron. Se observó un aumento en los rubros vinculados al turismo debido a las vacaciones de invierno y el Mundial de fútbol, lo que afectó los precios de los pasajes aéreos.
En cuanto a los alimentos y bebidas, que son de gran importancia en la canasta de consumo, se reportó un aumento del 1,6%, inferior al promedio general y al registro del mes anterior, aunque la baja en los precios de las frutas contribuyó a este resultado.
La consultora EcoGo también proyectó una inflación general de aproximadamente 2,1% para julio, destacando que la estabilidad en los rubros de alta volatilidad estacional y las liquidaciones de indumentaria ayudaron a que el índice general cerrara la última semana del mes con una leve disminución.
Analistas de la consultora Empiria anticipan una inflación de 1,9%, dentro de un rango entre 1,8% y 2%, sugiriendo que las variaciones mensuales podrían acercarse más al 1% que al 2% hacia fin de año, lo que resultaría en una inflación anual inferior a la de 2025.
El director de Analytica, Claudio Caprarulo, estima que el IPC de julio se ubicará en 2%, lo que representa un aumento marginal respecto al mes anterior. Este incremento ha sido impulsado principalmente por la aceleración en los precios de alimentos y bebidas.
Julián Neufeld, economista de la Fundación Libertad y Progreso, espera un rebote en la inflación de 2,1% debido al aumento estacional en la demanda de productos relacionados con las vacaciones de invierno y una mayor incidencia de alimentos y bebidas, impulsada por la depreciación del tipo de cambio mayorista.
Fuente: La Nación








































