En una reciente entrevista, el experto en financiamiento educativo Alejandro Morduchowicz planteó la inquietante realidad de que en Argentina, muchos padres conocen más sobre las tasas de interés bancarias que sobre los resultados académicos de sus hijos. Este comentario es parte de un análisis más profundo sobre el estado de la educación en el país tras cuarenta años de democracia.
Morduchowicz, quien fue especialista en educación del Banco Interamericano de Desarrollo, señala que a pesar de que se han implementado diversas políticas educativas, los resultados siguen siendo insatisfactorios. Desde 2002, la falta de una estrategia coherente ha llevado a que muchas acciones se realicen sin un hilo conductor claro, lo que ha impactado negativamente en el aprendizaje de los estudiantes.
El análisis del economista se centra en cómo la escuela ha cambiado su rol, pasando de ser el eje de transmisión de conocimientos a convertirse en un espacio de contención. «La provisión de computadoras, por ejemplo, se considera un objetivo, cuando en realidad debería ser visto como un medio», enfatiza Morduchowicz.
El financiamiento educativo también es un tema central en su discurso. Aunque se ha logrado alcanzar el mítico 6 por ciento del PBI destinado a educación, Morduchowicz argumenta que esto no es suficiente si no se acompaña de un verdadero trabajo en las escuelas. La falta de recursos parece no ser el problema principal, sino la manera en que se utilizan esos recursos en el aula.
El experto destaca que la regulación en provincias como la de Buenos Aires ha llevado a prohibiciones como la de repetir años, lo que podría estar ocultando problemas de fondo sin realmente resolverlos. Además, critica la confianza excesiva en que un mercado educativo libre va a solucionar las desigualdades actuales.
Una de las críticas más duras que Morduchowicz hace es hacia la opacidad de la información. Asegura que los directivos conocen la realidad de sus escuelas, pero que la falta de datos claros sobre los resultados educativos protege a las autoridades de la rendición de cuentas. Esto crea un ciclo vicioso donde las escuelas son vistas como las únicas responsables de los resultados educativos, despojando de responsabilidad a las políticas públicas.
La Ley de Libertad Educativa, que actualmente se discute en el contexto nacional, también es objeto de su crítica. Morduchowicz sostiene que esta ley podría perpetuar desigualdades si no se implementa con una visión clara y equitativa. En su opinión, es crucial que el Estado no solo se limite a proporcionar recursos, sino que también asuma un rol activo en la mejora de la educación.
Al concluir, Morduchowicz resalta que el futuro de la educación en Argentina depende de la capacidad de las escuelas para transformar la información y los recursos en mejores resultados académicos. Sin un acompañamiento adecuado y una política educativa que integre calidad e inclusión, el sistema educativo continuará enfrentando serios desafíos.
Fuente: La Nación





































