Esteban Ribovics, conocido como el Gringo de Tartagal, ha dejado una huella imborrable en el mundo de las artes marciales mixtas tras su contundente victoria sobre la leyenda brasileña Edson Barboza. Este emocionante combate tuvo lugar en la cartelera estelar del UFC 330, celebrado en el Xfinity Mobile Arena.
Ribovics demostró su capacidad al cerrar el combate por nocaut técnico (KOT) en un enfrentamiento donde exhibió su poder y habilidad. La pelea fue detenida por el árbitro Herb Dean para proteger a Barboza, quien, a sus 40 años, se vio superado por la intensidad del argentino.
El primer round evidenció el dominio de Ribovics, quien logró un corte en la ceja derecha de Barboza y estuvo cerca de finalizar el combate. En el segundo asalto, el salteño continuó atacando sin piedad, y tras una serie de golpes, un codazo decisivo llevó a la interrupción del combate.
Luego de su victoria, Ribovics se mostró respetuoso con Barboza y aprovechó la oportunidad para solicitar una pelea contra un luchador del Top 15 de UFC. «Es muy lindo haber ganado, pero también es duro para mí ver el final de la carrera de una leyenda. Me gustaría pelear con el que sea que esté cerca del Top 15», expresó Ribovics.
El desenlace fue también emotivo, ya que Barboza anunció su retiro, dejando sus guantes en el centro del octágono, marcando un momento significativo en la historia de UFC. Con esta victoria, Ribovics suma cinco triunfos en ocho peleas dentro de la organización y se muestra decidido a cimentar su legado en el deporte.
«Comenzó mi legado hoy, van a conocer la leyenda de Esteban Ribovics de ahora en más», concluyó el joven peleador, mientras se prepara para futuros desafíos en la UFC.
Fuente: La Nación





































