Un ginecólogo chaqueño, Gustavo Kumiega, ha sido denunciado por al menos siete mujeres por presuntos abusos sexuales y mala praxis. Su abogado, Zacarías Issolio, ha defendido al médico, asegurando que las denuncias se refieren más a cuestionamientos sobre el trato recibido que a delitos concretos.
El letrado afirmó: «Después de haber leído las testimoniales, les puedo afirmar, sin lugar a dudas, que ninguna configura delito». Las denuncias están siendo examinadas por la Fiscalía 2 y la Fiscalía 4, especializada en violencia de género. Esta última ha convocado a declarar a una de las denunciantes, quien reside en el extranjero, y la audiencia se llevará a cabo de manera virtual.
Detalles de las Denuncias
Issolio detalló que existen acusaciones que incluyen comentarios inapropiados y prácticas cuestionables durante consultas médicas. Una de las denunciantes afirmó que el ginecólogo se negó a realizarle un examen por estar embarazada y que le sugirió una cesárea sin justificación médica. «Están cuestionando la manera en que el médico se comunicó, el trato inadecuado e inapropiado», agregó el abogado.
Relato de la Principal Denunciante
Romina C., quien se encuentra en el exterior, relató que conoció a Kumiega en un contexto personal. En su declaración, dijo: «Le manifesté expresamente que no tenía ganas de tener relaciones sexuales», pero el ginecólogo continuó con sus avances. Ella describió un estado de shock y paralización durante el episodio, afirmando que se sintió abusada.
Más Testimonios y Denuncias
Desde que comenzaron las denuncias, al menos seis mujeres han presentado testimonios similares. Karla Herrán, una de las primeras denunciantes, relató que durante una ecografía, el médico realizó movimientos inapropiados y le ofreció pastillas anticonceptivas vencidas. Otra joven mencionó haber sido sometida a caricias inapropiadas durante una consulta, lo que ha generado una ola de testimonios sobre la conducta del médico.
Melisa Vallejos, quien también denunció a Kumiega por mala praxis, compartió su experiencia tras una consulta en la que el ginecólogo le indicó la necesidad de una operación. Posteriormente, descubrió que no necesitaba la cirugía, lo que ha levantado serias dudas sobre la ética profesional del médico.
Fuente: La Nación





































