El regreso de la Fragata ARA Libertad al puerto argentino tras cinco meses de navegación estuvo marcado por historias conmovedoras, destacándose la de José María Báez, un joven cabo de 27 años que presenció el nacimiento de su primera hija a través de una videollamada.
El 8 de agosto, mientras cumplía con el viaje de instrucción del buque insignia de la Armada Argentina, Báez se conectó de manera virtual gracias al apoyo del comando de la fragata. «Fue un poco fuerte para mí. Quedé en shock y solo me quedé mirando. Traté de no desmayarme», relató el marino con un toque de humor sobre la intensa experiencia que vivió.
A pesar del dolor de no haber podido estar presente en el momento del parto, Báez expresó su orgullo por su pareja, quien estuvo acompañada por su suegra durante el alumbramiento. Ahora, con la llegada de la fragata al país, pudo finalmente conocer a su hija.
La historia de Báez no es un caso aislado. Otro tripulante, el cabo Sando Flores, también se convirtió en padre durante la travesía. Su esposa, Karen, dio a luz a Lucas Damián, quien pesó 3,15 kilos. Flores conoció a su hijo a través de fotografías enviadas al buque y comentó: «Sentí una emoción muy grande al ser papá por primera vez». Su esposa fue respaldada durante el parto por sus padres, que viajaron desde Entre Ríos para estar con ella.
Este sábado, ambos marinos vivieron el anhelado reencuentro con sus familias tras la exitosa culminación del periplo internacional de la Fragata Libertad, que comenzó el 11 de abril.
Fuente: NA





































