La reciente jornada legislativa en el Congreso ha dejado al Gobierno en una situación complicada tras la pérdida de dos capítulos fundamentales en la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Esta normativa, que buscaba regular la extranjerización de tierras y la reforma de la ley de manejo del fuego, sufrió modificaciones que han sido calificadas como un fuerte contratiempo para el oficialismo.
Este episodio evidencia una activa participación del peronismo, que, a diferencia de ocasiones anteriores donde se limitó a observar, en esta oportunidad realizó un despliegue estratégico para bloquear la iniciativa gubernamental. Fuentes cercanas al proceso legislativo indican que se formó un grupo de trabajo dentro de la principal fuerza opositora para frenar el avance del proyecto, que contaba con el respaldo del presidente Javier Milei.
Entre los legisladores involucrados en esta acción se destacan figuras como Juliana Di Tullio, José Mayans, y Máximo Kirchner, quienes han trabajado en conjunto con otros líderes de la oposición. La influencia de Sergio Massa también fue notable, al mantener conversaciones con aliados estratégicos fuera del Parlamento.
Por otro lado, la participación de senadores de provincias como Salta, Misiones y Neuquén fue crucial, ya que votaron en sintonía con La Libertad Avanza en varias ocasiones. Las revelaciones sobre la ayuda externa al bloque peronista se hicieron evidentes a través de mensajes en redes sociales, donde Di Tullio insinuó que la movilización popular había logrado que el Gobierno retrocediera en cuestiones clave del proyecto.
El senador Eduardo “Wado” de Pedro desempeñó un rol significativo en esta operación al mantener diálogos con gobernadores del PJ, asegurando que el consenso se mantuviera en temas que no incluyeran amenazas de expropiaciones. A su vez, Máximo Kirchner dirigió su atención a los senadores de Santa Cruz, aprovechando su conocimiento del terreno.
A pesar de la derrota sufrida, algunos legisladores del PJ consideran que este éxito no necesariamente se replicará en la Cámara de Diputados, aunque los efectos de la oposición podrían seguir siendo relevantes en el futuro cercano. La herida en el oficialismo, sin embargo, permanece abierta y podría ser objeto de nuevas maniobras en el Congreso.
Fuente: La Nación





































