A un año de la reactivación de las obras en el río Salado, el gobierno nacional intensifica los trabajos para completar los 33,4 kilómetros pendientes. Actualmente, hay once dragas operando simultáneamente, con planes de sumar otras dos en noviembre.
Uno de los subtramos ya alcanzó un 88,27% de ejecución, mientras que otro superó el 60% y el más retrasado se acerca al 30%. Estas obras son parte de las acciones de prevención ante posibles eventos climáticos asociados al fenómeno de El Niño, según informó el Ministerio de Economía.
La obra se desarrolla en el sector entre la ruta nacional 205, en Roque Pérez, y Ernestina, en 25 de Mayo. Este tramo ha sido un reclamo constante de los productores de la zona debido a que se convierte en un cuello de botella que impide el escurrimiento adecuado del agua.
El año pasado, tras meses de solicitudes, el Gobierno anunció la reactivación de los trabajos, que habían sido detenidos. Desde entonces, los porcentajes de ejecución han mostrado un avance significativo. El Subtramo B es el más avanzado, con un 88,27% de ejecución, mientras que el Subtramo C ha llegado al 61,18%. Por su parte, el Subtramo A sigue siendo el más atrasado, con un 27,83% de avance.
Recientemente, funcionarios nacionales visitaron las obras y discutieron la situación de un puente sobre la ruta nacional 205, donde se prevé avanzar con una nueva estructura, otro de los reclamos de los productores.
La culminación de estos trabajos es crucial, ya que el sector en cuestión quedó rezagado en medio de más de 400 kilómetros de obras ya realizadas. Las obras prevén la estabilización de entre 8 y 8,5 millones de hectáreas productivas y la mejora en el manejo hídrico.
La cuenca del río Salado abarca alrededor de 17 millones de hectáreas y afecta a 59 municipios bonaerenses. Con la finalización de estas obras, se espera reducir los anegamientos cíclicos y mejorar la capacidad de escurrimiento en períodos de excesos hídricos.
Fuente: La Nación





































