En un ambiente de secreto y exclusividad, Patricia Bullrich, senadora y figura clave del oficialismo, compartió un almuerzo con 35 de los principales ejecutivos del país en el hotel Costa Galana. Este encuentro no figuraba entre las actividades del Coloquio de IDEA, lo que generó gran expectación entre los asistentes.
El almuerzo se llevó a cabo en el salón Juan de Garay, donde Bullrich, tras su intervención en el escenario principal, fue recibida por representantes de bancos, la industria, la minería y la tecnología. Entre los asistentes se encontraban figuras destacadas como Fabián Kon del Banco Galicia y Javier Martínez Álvarez de Techint.
Durante el encuentro, que duró aproximadamente dos horas, los participantes disfrutaron de un menú que incluyó ensalada de hojas verdes, pescado blanco y un postre de tiramisú de limón. Sin embargo, Bullrich tuvo que retirarse antes de que se sirviera el postre, debido a compromisos previos en su oficina.
Conversaciones sobre el Futuro Político
La charla con los ejecutivos no solo giró en torno a cuestiones económicas, sino que también abordó la necesidad de establecer acuerdos políticos con gobernadores de cara a las elecciones de 2027. Bullrich hizo hincapié en la importancia de construir alianzas, citando como ejemplo al gobernador mendocino Alfredo Cornejo.
Este encuentro se produce en un contexto en el que la cuestión electoral se vuelve cada vez más relevante, ya que el oficialismo debe definir cuánto dependerá de La Libertad Avanza y cuánto de alianzas con otros sectores políticos. La senadora ha defendido abiertamente esta segunda opción, mientras que desde el Gobierno, Diego Santilli también busca fortalecer vínculos con mandatarios provinciales.
La Bodega en Chapadmalal
Tras el almuerzo, una parte de los asistentes se trasladó a una bodega en Chapadmalal, donde unas 220 personas, incluyendo ejecutivos y patrocinadores de IDEA, compartieron un momento más informal. Allí, el ambiente era más distendido, con empanadas y vino, a pesar de las bajas temperaturas.
El lugar, con una historia interesante en el mundo del vino, ha experimentado con diversas cepas y ahora produce botellas de Albariño y otros blancos, adaptándose al clima atlántico. La bodega es un ejemplo del esfuerzo por diversificar la vitivinicultura argentina más allá de Mendoza.
Los participantes de este segundo encuentro tuvieron la oportunidad de conversar sobre temas relevantes para el futuro del país, mientras disfrutaban de la gastronomía local y la producción vinícola de la región. Este contraste entre los debates formales del coloquio y las interacciones más relajadas en la bodega reflejó la diversidad de perspectivas sobre cómo avanzar hacia una Argentina más competitiva en las próximas décadas.
Fuente: La Nación





































