La reforma electoral, que propone la eliminación de las PASO, se ha convertido en una prioridad para el Gobierno, aunque su avance se encuentra estancado. Durante una reciente reunión de Gabinete, el presidente Javier Milei subrayó la importancia de esta reforma, pero la falta de consenso dentro del ecosistema libertario y la creciente preocupación de la Justicia electoral complican su progreso.
En este contexto, el timing y las condiciones del escenario político son factores determinantes que frenan la iniciativa. Un alto funcionario del Gobierno reconoció que sus aliados y los gobernadores dialoguistas tienen otras prioridades en su agenda, lo que ha llevado a posturas divergentes respecto a la modificación de las reglas electorales.
Dentro de la fuerza libertaria, persisten diversas estrategias para impulsar el texto. Por un lado, algunos optimistas consideran que el Gobierno tiene la capacidad de negociar con firmeza, sin ceder en los artículos propuestos. Entre ellos se encuentra la secretaria general de la presidencia, Karina Milei. Por otro lado, la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, busca avanzar rápidamente en la negociación, aunque esto implique concesiones, para asegurar que la propuesta sea debatida en el recinto.
Otro aspecto a tener en cuenta es el papel de la Justicia, que ha expresado su preocupación ante la dilación de la discusión. Recientemente, el juez federal Alejo Ramos Padilla y el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Torres, instaron al Ejecutivo y a los Legislativos a definir los cambios necesarios antes de las elecciones de 2027.
Ramos Padilla enfatizó que lo ideal sería tomar decisiones en años no electorales para evitar cambios en el sistema durante procesos comiciales. Defendió la continuidad de las primarias abiertas y destacó el éxito del desdoblamiento de comicios provinciales respecto de los nacionales.
Asimismo, la Cámara Nacional Electoral ha manifestado su postura a través de la Acordada Extraordinaria N° 155/26, donde instó al Congreso a considerar los estándares internacionales de previsibilidad y oportunidad en las reformas electorales. Se enfatiza la necesidad de respetar plazos razonables antes del inicio del año electoral, garantizando así la adecuada implementación de cualquier modificación.
Por último, el órgano electoral ha expresado su inquietud por la falta de definición sobre la elección concurrente, argumentando que no se dan las condiciones necesarias para que los votantes se enfrenten a dos sistemas distintos. Este tema cobra relevancia tras la reciente experiencia del comicio en la Ciudad de Buenos Aires en 2023, lo que ha llevado a Bullrich a exigir rapidez en la discusión de esta reforma.
Fuente: NA























