La actriz y coach Natalia Lobo cautivó a los asistentes del Bienestar Fest durante su presentación en el Espacio Inspiración, donde abordó la importancia de la conexión interna en un mundo en constante cambio. Su mensaje resonó profundamente, enfatizando que «no importa si mientras meditas la mente se dispersa o aparece la incomodidad».
El evento, que se lleva a cabo en el Hipódromo Palermo, continuará el domingo desde las 11:30 hasta las 19:00 horas. Lobo, quien ha transitado de la actuación al coaching y al diseño de experiencias de bienestar, ofreció una charla tranquila y acogedora para el público presente y aquellos que la seguían por televisión.
En su intervención, Lobo instó a los participantes a «dejar de lado la idea de hacer todo bien» al momento de meditar. Esta consigna ayudó a relajar a los oyentes, creando un ambiente propicio para la introspección. «Nuestro cuerpo es nuestro instrumento y está lleno de luz», subrayó la actriz, invitando a los presentes a iniciar un viaje hacia su interior.
La coach planteó que «es muy fácil meditar cuando todo está bien», pero en tiempos de desorden y caos, es fundamental volver hacia adentro. Con instrucciones tranquilas, guió a los asistentes en ejercicios de respiración y exploración corporal, instándolos a conectar con las zonas de tensión y a visualizar raíces que los anclaran a la Tierra.
Además, Lobo alentó a los oyentes a reflexionar sobre sus emociones y a «agradecer por el estado de salud» que poseen. A lo largo de su charla, reiteró que «mi cuerpo escucha todo lo que pienso y todo lo que siento», recordando la conexión esencial entre mente y cuerpo.
Al final de su presentación, propuso un ejercicio de mantra, donde los participantes emitieron sonidos en un ambiente de calma, mientras la lluvia resonaba de fondo. «La vibración de los mantras ayuda a soltar todo aquello que ya no sirve», explicó, antes de concluir con un ejercicio de respiración para despedir lo que se había aflojado durante la meditación.
Finalmente, Lobo resumió: «No necesitamos a nadie para conectarnos con nosotros mismos». Recomendó a los asistentes incorporar la meditación como un hábito diario, sugiriendo que se puede practicar en cualquier momento del día. Su mensaje de gratitud cerró la sesión, dejando una huella de serenidad en los presentes.
Fuente: La Nación

























