La innovadora instalación Lego Botanical Wave ha sido inaugurada en un antiguo complejo industrial de Shanghái, China, convirtiendo un espacio gris en un vibrante jardín botánico. Este proyecto se extiende a lo largo del paseo marítimo y ofrece experiencias interactivas donde los visitantes pueden cultivar sus propios jardines digitales.
La pieza central de esta obra, un antiguo tanque de combustible aeronáutico, ha sido transformada en una ola inmersiva de 800 metros cuadrados, que alberga más de 380 mil flores construidas con mini ladrillos de Lego. Estas flores, que no requieren agua ni luz solar, permiten a los visitantes armar sus propias creaciones tanto en un entorno virtual como en la instalación física, la cual estará activa hasta el 29 de octubre.
Ubicada en Tank Shanghai, un centro de arte contemporáneo en el distrito de Xuhui, la instalación busca generar un diálogo entre el paisaje floral, la arquitectura y el urbanismo, capturando la atención de miles de visitantes y generando contenido viral en redes sociales. La LEGO Botanical Wave es parte de la LEGO Bloom Exhibition, que invita a reflexionar sobre la relación entre lo artificial y lo natural.
El antiguo predio, que alguna vez fue una de las principales terminales aéreas de la ciudad, ha sido reconvertido en un espacio cultural gracias a un proyecto de OPEN Architecture. La intervención arquitectónica ha preservado los tanques originales y ha creado un parque público que incluye senderos, jardines y áreas recreativas, integrando la infraestructura industrial en un nuevo contexto urbano.
Además de la instalación principal, el sector Where Blooms Begin presenta 18 obras de artistas que combinan elementos botánicos de Lego con una variedad de materiales. Cada visitante tiene la oportunidad de construir y escanear sus propias flores, que luego se incorporan a un jardín digital proyectado en una pantalla envolvente, ampliando así el paisaje virtual con cada interacción.
Esta propuesta no solo transforma un espacio abandonado en un jardín efímero, sino que también invita a la comunidad a participar en un proceso creativo que redefine el concepto de paisaje contemporáneo.
Fuente: La Nación
























