La contingencia laboral ha sido históricamente uno de los costos más difíciles de prever para las empresas, afectando decisiones críticas sobre crecimiento y reinversión. Sin embargo, con la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), a partir del 1 de noviembre de 2026, las organizaciones podrán contar con una herramienta que transforma esta incertidumbre en una línea presupuestaria predecible.
El FAL no solo ofrecerá un esquema de beneficios impositivos, sino que también cambiará la forma en que las empresas gestionan sus costos laborales. Según Ignacio Sagués, COO de Grupo ST, «el FAL no genera un gasto laboral incremental para las empresas, ya que permite a los empleadores utilizar parte de las cargas sociales que ya pagan para alimentar un fondo destinado a futuras indemnizaciones».
La selección de la entidad que administrará el FAL será crucial. Este socio estratégico deberá ser capaz de potenciar la previsibilidad y el desarrollo organizacional. Grupo ST propone un acompañamiento integral que combina la administración de fondos, seguros y crédito.
Una de las características más destacadas del FAL es que los aportes que realizan las empresas no implican un costo adicional. Federico Diez, director general de Estrategia Comercial de Grupo ST, comenta que «los aportes generan rendimientos, aumentando el respaldo financiero para cubrir contingencias laborales».
Además, el FAL ofrece un paquete de incentivos fiscales que incluye la deducción de aportes del Impuesto a las Ganancias, la exención de rendimientos generados por el fondo y la exención de IVA e impuesto al cheque en todo el circuito de aportes y pagos de indemnizaciones.
Alcance y administración del FAL
Este régimen aplica a todas las empresas del sector privado en Argentina, excluyendo al sector público y la industria de la construcción. Las sociedades gerentes de Fondos Comunes de Inversión, como MegaQM de Grupo ST, serán las encargadas de administrar los fondos, y las empresas podrán elegir a su administrador con la opción de portabilidad.
Entre las principales características del FAL se encuentran un tope de comisiones del 1% anual, acceso a la liquidez a partir del sexto mes de aportes y estrategias de inversión que priorizan la protección del capital y la liquidez.
Una oportunidad para el crecimiento empresarial
La implementación del FAL permite a las empresas replantear su enfoque hacia la contratación y el crecimiento. La previsibilidad que brinda este fondo transforma una contingencia incierta en una variable financiera manejable, permitiendo a las organizaciones anticiparse a los desafíos. Con un equipo especializado y un asesor dedicado, las empresas pueden afrontar lo imprevisto de manera más estratégica, facilitando el crecimiento sostenible en el sector productivo.
Fuente: NA








































