El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha manifestado su confianza en que la economía local ha comenzado a experimentar una etapa de recuperación significativa en el actual trimestre, con expectativas de un fortalecimiento en el mediano plazo. En su más reciente Informe de Política Monetaria del Tercer Trimestre, la entidad advierte, sin embargo, que el proceso de desinflación enfrenta ciertos riesgos.
Este diagnóstico se dará a conocer oficialmente en unas horas durante una conferencia de prensa, donde se presentará la visión del BCRA para el cuarto trimestre del año. El informe señala que la entidad continuará perfeccionando su régimen monetario, enfocándose en mejorar la eficiencia operativa de los mercados financieros y en fortalecer los mecanismos de transmisión de la política monetaria, con el objetivo de estimular el desarrollo del sistema financiero y crediticio.
El BCRA atribuye la caída de actividad observada en los últimos dos trimestres a factores del entorno internacional, señalando que el freno del PBI ha sido influenciado por el aumento de la inflación global, la desaceleración del crecimiento de sus principales socios comerciales y el endurecimiento de las condiciones de financiamiento externo.
A partir de septiembre, el Banco Central proyecta una recuperación significativa que se espera continúe hasta final de año, especialmente una vez que se normalice la actividad del agro y se disipen los factores transitorios que afectaron la economía en meses anteriores. No obstante, se advierte que los indicadores mensuales de actividad podrían verse impactados por la reducción excepcional de días hábiles prevista para noviembre debido a los feriados por la visita del papa León XIV.
El BCRA también se ha comprometido a ajustar su política monetaria para acompañar este proceso de recuperación. La entidad buscará que la oferta de dinero se alinee con la demanda real, priorizando el abastecimiento mediante la compra de divisas, con el fin de facilitar la acumulación de reservas internacionales.
Se anticipa una recuperación gradual en la demanda de dinero transaccional, en línea con las expectativas de un mayor dinamismo económico y la continuidad del proceso de desinflación. Para el resto del año, se estima que el M2 transaccional experimentará un ligero aumento del 0,1% en relación al PBI, con un enfoque en adecuar la oferta de dinero a las necesidades del mercado, especialmente en diciembre.
En cuanto a la inflación, el BCRA confía en que se mantendrá una tendencia a la baja, a pesar de posibles presiones al alza derivadas de la estacionalidad en los precios de la carne y el incremento en tarifas reguladas. Sin embargo, se espera que el enfoque contractivo de la política monetaria y fiscal, junto con una menor inercia en los precios y salarios, contribuyan a un descenso de la inflación en lo que resta del año.
Fuente: La Nación


























