La Cámara de Diputados ha decidido postergar la firma del dictamen referente a la reforma de la ley de biocombustibles, debido a diferencias significativas entre los legisladores aliados de la UCR y el PRO en relación con el régimen que afecta a las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) de biodiésel.
El proyecto, que ya había sido aprobado por el Senado, fue discutido en un plenario de comisiones de Energía y Combustibles, Presupuesto y Hacienda, así como Agricultura, Ganadería y Pesca. Sin embargo, no se logró avanzar hacia un dictamen, lo que abrirá un nuevo espacio para negociaciones con el objetivo de introducir cambios en la iniciativa.
A pesar de las declaraciones del subsecretario de Hidrocarburos, Horacio Veller, quien subrayó que “no hay espacio para nuevos cambios”, desde el bloque de la Libertad Avanza se sostiene que es posible alcanzar un acuerdo que incluya reformas que faciliten la sanción del proyecto.
El oficialismo está considerando modificaciones en el capítulo correspondiente al biodiésel, lo que implicaría que el proyecto deba ser enviado nuevamente al Senado para su segunda revisión.
El texto aprobado en el Senado establece un aumento en los cortes obligatorios de bioetanol del 12% al 15% y de biodiésel del 7% al 10%, que deberán implementarse en un plazo de un año.
Las pequeñas y medianas empresas de biodiésel buscan mantener su participación del 7,5% del mercado, mientras que el proyecto en cuestión contempla una reducción progresiva de esta participación hasta el año 2031. Con la nueva propuesta, las empresas no integradas tendrían un piso mínimo a partir del 1° de enero de 2031 hasta 2036 del 4%, lo que les aseguraría una porción del mercado, aunque aún consideran que no es suficiente para competir con las integradas.
Ante esta situación, los diputados bonaerenses de Fuerzas del Cambio, Eduardo Falcone y Karina Banfi, han hecho un llamado para crear una mesa de diálogo que incluya a todos los sectores, con el fin de alcanzar un acuerdo que satisfaga a todas las partes involucradas. “No queremos afectar las fuentes de trabajo de las PYMEs que tienen un desarrollo estratégico”, manifestaron los legisladores.
Por otro lado, la diputada peronista Victoria Tolosa Paz instó a realizar los cambios necesarios para garantizar que “no tenga que cerrar ninguna empresa”. La demora en la firma del despacho ha generado críticas de los diputados de Jujuy y Tucumán, quienes argumentan que el proyecto votado en el Senado favorece a las provincias productoras de caña de azúcar.
El subsecretario Veller argumentó que “hay una abrumadora mayoría de los actores que consideran que la ley actual (27.640) tiene un déficit de origen”, lo que la ha vuelto impracticable y ha desalentado la inversión en el país. Además, destacó que la normativa vigente ha obstaculizado la competencia y ha generado discrecionalidad en varios aspectos.
El funcionario resumió que el proyecto de ley busca “liberar las fuerzas que durante mucho tiempo estuvieron atadas” y permitir que la industria de los biocombustibles pueda despegar. Aclaró que aunque algunos legisladores se oponen a ciertos artículos, es necesario llegar a consensos y alinearse con las decisiones tomadas en el Senado.
En este contexto, Veller enfatizó que “no hay espacio para nuevos cambios” y que la transición debe ser acotada para no desnaturalizar el espíritu del proyecto.
Fuente: NA






















