El debate sobre el proyecto de ley de biocombustibles, que recibió media sanción del Senado, se encuentra estancado en la Cámara de Diputados, más de un mes después de su ingreso. Esta situación ha generado inquietud en el sector, que espera una pronta resolución para impulsar inversiones en el área.
El pasado 20 de octubre, se llevó a cabo la primera reunión informativa sobre el tema, donde se presentaron los mismos argumentos discutidos en el Senado. Sin embargo, el oficialismo no contaba con los votos necesarios para avanzar hacia el dictamen, lo que dejó en suspenso la posibilidad de un tratamiento en el pleno programado para el 21 de octubre.
Una nueva reunión fue convocada para el 28 de octubre, aunque ya se anticipaban complicaciones debido a la presencia del subsecretario de Hidrocarburos. Las versiones indican que los legisladores bonaerenses exigen cambios en el proyecto para poder darle su apoyo, lo que ha provocado tensiones entre las pymes productoras de biodiésel y las grandes agroexportadoras.
Los productores de biodiésel expresan su rechazo a la nueva ley, argumentando que podría destruir la industria federal. En este contexto, las empresas más pequeñas temen perder competitividad frente a las grandes firmas integradas, que controlan la producción de aceite de soja.
El subsecretario Horacio Veller ha afirmado que no hay espacio para modificar el texto enviado por el Senado, manteniendo una postura firme sobre el corte de biodiésel que no debe superar el 10 por ciento. Esta decisión ha sido interpretada por algunos como resultado de la influencia de las compañías refinadoras.
A pesar del desacuerdo, hay consenso en que la ley vigente, aprobada durante el mandato del ex presidente Alberto Fernández, necesita reformas. Algunos diputados sugieren que elevar el corte de biodiésel a 12,5% podría facilitar la aprobación del proyecto en la Cámara Baja, permitiendo que tanto las empresas integradas como las no integradas se beneficien.
El diputado Carlos Gutiérrez, desde Córdoba, ha manifestado su preocupación por las dilaciones en el proceso legislativo, subrayando que estas complicaciones perjudican a las provincias productoras. Su llamado a la acción busca garantizar que el proyecto avance y que se evite que las negociaciones se conviertan en un pretexto para no avanzar en la legislación.
Con el cierre del período ordinario de sesiones acercándose y un año electoral en el horizonte, el riesgo de que el proyecto de ley de biocombustibles no se apruebe se vuelve más inminente. Los actores del sector esperan que el oficialismo logre los votos necesarios para llevar el proyecto al recinto tal como fue enviado por el Senado.
Fuente: Info Campo



























