El líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, replicó con sarcasmo a la presidenta del bloque de senadores nacionales de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien había declarado que no se tomaría un café con él, pero sí con la ex mandataria Cristina Kirchner.
En una entrevista en el canal de Stream de Crónica TV, Kirchner comentó: «A mí me gusta el té, no tomo café. Té amargo que es una costumbre que me viene del sur».
Bullrich había manifestado que no se reuniría con Kirchner, describiéndolo como «cerrado y el guardián de una ideología fracasada». En respuesta, el diputado nacional de Unión por la Patria cuestionó las afirmaciones de Bullrich, señalando que «es complejo saber a qué se refiere con una ideología fracasada porque es alguien que fracasó con (Mauricio) Macri, con (Fernando) De la Rúa y ahora con Milei».
Kirchner enfatizó que las políticas económicas promovidas por estos líderes han fracasado en mejorar la calidad de vida de la población, subrayando que «por ahí para sus intereses no confesables les va muy bien».
El líder camporista también hizo hincapié en que no tiene sentido hablar de fracasos en relación a los gobiernos kirchneristas, argumentando que «gran parte de la sociedad tenía otro nivel de vida diferente a este» durante su gestión.
Además, Kirchner reflexionó sobre las declaraciones de Bullrich, sugiriendo que su intención era reforzar «las estigmatizaciones» hacia su figura. «Siempre hablé con todos y todas. Tenés que tomar un café con quien sea para mejorar la calidad de vida de tu gente, lo tenés que tomar más allá de tus gustos personales», concluyó.
Finalmente, el diputado se refirió a la trayectoria política de Bullrich, señalando su constante cambio de partido y cuestionando qué versión de Bullrich estaba presente en la actualidad. Recordó una anécdota de su infancia en Río Gallegos, donde tiene una foto de Bullrich conversando con sus padres, resaltando la evolución de su carrera política.
Fuente: NA





































