En el marco de los homenajes a Jorge Luis Borges, a cuatro décadas de su fallecimiento, el físico y escritor argentino Alberto Rojo ha compartido una fotografía que podría cambiar la forma en que se percibe la relación entre la literatura y la ciencia. Esta imagen, que retrata un momento histórico, fue capturada el 9 de julio de 1985, justo un día después del casamiento de Rojo.
El encuentro tuvo lugar en el hotel Dorá, donde Borges compartía una conversación con Estela Canto. Rojo, quien se encontraba allí junto a su familia, se acercó para charlar con el célebre autor. La charla fue tan reveladora que, al final, Borges accedió a posar para una fotografía, que se ha convertido en parte de la historia literaria contemporánea.
Un Manuscrito y un Encuentro Casual
La imagen de Borges de pie junto a Canto ha sido parte de la exposición «Infinita veneración, infinita lástima: 80 años de El Aleph» en la Biblioteca Nacional. Sin embargo, la nueva fotografía que Rojo ha compartido sugiere que ese mismo día, Canto le pidió a Borges permiso para vender el famoso manuscrito de «El Aleph», un gesto que podría haber tenido consecuencias significativas en el mundo literario.
Rojo explica que la conversación con María Esther Vázquez, biógrafa de Borges, reveló detalles sobre la complejidad de su relación con Canto. En aquel encuentro, Canto había ordenado una botella de vino blanco, algo que se confirmó al revisitar las fotografías de ese día, donde aparece una botella vacía, sugiriendo la tensión del momento.
Borges y la Ciencia: Un Diálogo Inesperado
El legado de Borges trasciende la literatura, convirtiéndose en un referente para científicos. Alberto Rojo, quien ha dedicado su carrera a explorar la intersección entre ciencia y arte, sostiene que Borges es uno de los poetas más citados por científicos. Su obra anticipa conceptos científicos, como la idea de universos paralelos presente en «El jardín de senderos que se bifurcan».
Rojo argumenta que la separación entre ciencia y arte es más una construcción cultural que una realidad. En este sentido, Borges no solo se adentró en temas científicos, sino que su capacidad para tratar el infinito, el tiempo y la lógica lo convierte en un interlocutor valioso para la ciencia moderna.
La Búsqueda de la Verdad a Través de la Belleza
El físico destaca que tanto en literatura como en ciencia, la búsqueda de la belleza es esencial. La estética en la ciencia y el rigor en el arte coexisten, y Borges, en su trabajo, logró fusionar estos conceptos. Según Rojo, el poeta argentino no solo abordó temas científicos, sino que también ofreció imágenes que dialogan con teorías posteriores, enriqueciendo el entendimiento de conceptos complejos.
En definitiva, la figura de Borges continúa viva, no solo en la literatura, sino también en la ciencia, donde sus obras siguen inspirando a nuevas generaciones a explorar los límites del conocimiento.
Fuente: La Nación



































