La inflación en Argentina podría experimentar un repunte significativo, ubicándose entre el 2,4% y el 2,8% si se aplican los ponderadores del INDEC a los incrementos observados en la Ciudad de Buenos Aires. Este dato genera preocupación en el Gobierno, ya que rompería la tendencia de desaceleración que se había mantenido en los últimos dos meses.
Según las consultoras privadas, el proceso de desaceleración de la inflación se detuvo en julio, y el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad (IPCBA) reportó un alza del 2,9% en ese mes, lo que sugiere un posible aumento en la medición nacional.
Los análisis indican que el dato oficial del INDEC podría mostrar una aceleración respecto al mes anterior, con un mínimo proyectado del 2,4%. Un informe de LCG señala que, al considerar las variaciones de precios de las principales categorías en la Ciudad, la inflación nacional podría situarse en torno al 2,8%. Sin embargo, aclara que, con un examen más detallado de los sub-rubros, la variación promedio de precios en julio sería del 2,4%.
La discrepancia técnica entre el 2,9% de la Ciudad y el potencial 2,4% nacional se debe a la composición de las canastas de consumo. Los rubros estacionales, como paquetes turísticos y alojamiento, experimentaron incrementos significativos en julio, pero su peso en la estructura nacional es menor en comparación con el de la Ciudad.
Este análisis revela que un registro del 2,4% a nivel nacional representaría un cambio en la tendencia de precios que había convergido hacia la zona del 2% en meses anteriores. Fuentes indican que una inflación del 2,4% mensual implicaría revertir la dinámica desinflacionaria observada en los dos meses previos.
Por último, la inflación núcleo en la Ciudad, que subió del 1,9% al 2,2%, señala que la inercia de los precios básicos continúa siendo elevada, lo que complica el proceso de convergencia hacia niveles más bajos.
Fuente: NA








































