La icónica librería y disquería Zivals, ubicada en Corrientes y Callao, enfrenta una posible expropiación debido al avance del proyecto de la línea de subte F, que busca conectar Barracas con Palermo. Fernando Laviz, propietario del establecimiento, destaca que el inmueble no solo representa un local comercial, sino 55 años de historia y un espacio significativo para la cultura de la ciudad.
El plan del gobierno de la ciudad incluye la expropiación de 12 propiedades y la afectación parcial de otras 26 para construir estaciones y accesos. A pesar de que el proyecto debe ser revisado por la Legislatura porteña, Zivals ha hecho un llamado a la comunidad a apoyarlos en esta difícil situación, pidiendo difusión y visitas al local.
El proyecto de la línea F contempla una estación en la esquina de Corrientes y Callao, un área con alto tráfico peatonal. Sin embargo, Laviz propone una alternativa: ubicar la estación en Tucumán, lo que podría reducir la concentración de pasajeros en esta esquina. Este enfoque implicaría un diseño que no requeriría la expropiación de propiedades.
Desde el Ministerio de Movilidad e Infraestructura, se defendió la ubicación actual de la estación, argumentando que responde a criterios técnicos para mejorar el servicio de transporte y garantizar la accesibilidad. Aunque se han discutido las sugerencias de Laviz, los funcionarios no han descartado la opción de reubicar la estación.
La discusión sobre el futuro de Zivals también incluye la posibilidad de construir un edificio sobre la estación, permitiendo que la librería continúe sus operaciones tras la finalización de las obras. Sin embargo, Laviz señala que la duración de las construcciones podría amenazar la viabilidad del negocio.
A pesar de la incertidumbre, Zivals ha mostrado un crecimiento notable en los últimos años, con una facturación cuatro veces mayor que en 2018 y un equipo de trabajo que ha crecido a 35 personas. El local alberga aproximadamente 50.000 títulos entre libros y discos, además de contar con su propio sello discográfico, Aqua Records.
La situación de Zivals se enmarca en una larga historia de intentos de expansión de la red de subte en la ciudad. Desde la sanción de la Ley 670 en 2001, que incorporó formalmente la línea F a la red, varios gobiernos han intentado avanzar sin éxito. La reciente reactivación del proyecto podría significar un cambio significativo en el transporte de la ciudad, pero también plantea el desafío de preservar el legado cultural de Zivals.
Fuente: La Nación
