La mostacilla, conocida científicamente como Rapistrum rugosum, es una planta silvestre que se encuentra fácilmente en diversas áreas urbanas y rurales. A pesar de su abundancia, muchas personas ignoran su potencial culinario y medicinal.
Esta planta pertenece a la misma familia que la mostaza, el repollo, el brócoli y el nabo, compartiendo características con estos conocidos vegetales. La mostacilla puede ser vista a lo largo de caminos, terrenos baldíos y otros espacios descuidados, donde sus flores amarillas destacan en racimos sobre tallos delgados.
¿Cómo incorporar la mostacilla en tu dieta?
La planta es completamente comestible, aunque sus semillas son difíciles de pelar y las raíces no suelen ser lo suficientemente gruesas para ser un recurso significativo. Las hojas, flores y racimos florales son las partes más utilizadas en la cocina. Se pueden consumir crudos en ensaladas y sándwiches, o cocidos en guisos, sopas, y otros platos como empanadas y pastas.
Las flores de mostacilla son ideales para decorar platos, pero deben ser recolectadas justo antes de ser servidas debido a su rápida marchitez. Además, las hojas pueden ser deshidratadas para tisanas o rehidratadas en guisos.
Beneficios nutricionales y propiedades medicinales
Su consumo aporta una gran cantidad de nutrientes, incluyendo fibra, vitaminas A, C, y K, así como minerales como calcio y hierro. Las propiedades atribuidas a la mostacilla incluyen ser diurética, antioxidante y digestiva. Se utiliza para ayudar a detener sangrados internos y externos, y se reconoce su efectividad como cicatrizante y antiséptico.
Precauciones en el consumo de mostacilla
A pesar de ser una planta silvestre, es importante tener en cuenta que la mostacilla puede acumular metales pesados y contaminantes. Por ello, se recomienda evitar su recolección cerca de autopistas, fábricas, y zonas con uso histórico de agrotóxicos. Además, se aconseja a personas con patologías cardíacas severas o en tratamiento con anticoagulantes que consulten a un médico antes de incluirla en su dieta.
Receta de encurtido rápido de hojas de mostacilla
Para preparar un encurtido rápido de hojas de mostacilla, necesitarás:
200 g de hojas de mostacilla1 taza de agua1 taza de vinagre de manzana1 taza de vino blanco1 cda. de miel o azúcar1 cdta. de salOpcional: 1-2 cdas. de granos de mostaza
El procedimiento consiste en hervir el agua, vinagre, vino, miel y sal, luego colocar las hojas en frascos y verter el líquido caliente. Este encurtido es ideal para utilizar en ensaladas, sándwiches y como guarnición en diversos platos.
Fuente: La Nación
