El estado de California ha introducido una nueva iniciativa diseñada para ayudar a los fabricantes a destacar sus productos en el mercado. A partir de finales de agosto, el programa «Made in California» permite a empresas de diferentes tamaños utilizar una etiqueta que identifica a los artículos elaborados sustancialmente en el estado. Este esfuerzo busca fomentar la visibilidad de los emprendedores y facilitar el acceso a nuevos contratos e inversiones.
Para poder usar la etiqueta, los productos deben cumplir con el requisito de ser considerados «sustancialmente hechos en California«, lo que implica que al menos el 51% de su valor mayorista debe ser añadido en el estado a través de procesos de fabricación o ensamblaje. Este cálculo involucra costos directos de mano de obra, materias primas y otros gastos específicos, excluyendo investigación, embalaje y marketing.
La Oficina del Gobernador de California ha resaltado que esta iniciativa está abierta a todos los fabricantes que cumplan con las condiciones establecidas. La etiqueta puede ser utilizada en una amplia variedad de productos, desde artículos de surf hasta productos biotecnológicos, permitiendo a los consumidores identificar aquellos fabricados por trabajadores locales.
Además del uso del sello, el programa ofrece recursos adicionales para ayudar a las empresas a mejorar su visibilidad ante consumidores, minoristas e inversores. El objetivo es aprovechar la reputación de California en calidad e innovación, beneficiando tanto a fabricantes históricos como a nuevas empresas en crecimiento.
Las solicitudes para participar ya están disponibles y se extienden a todos los fabricantes elegibles con operaciones en el estado. Se ha anunciado una promoción que permite a los solicitantes ingresar al programa sin costo durante un periodo limitado.
California se destaca por su fuerte presencia industrial, generando US$385 mil millones anuales en producción económica, lo que representa el 9% del producto interno bruto estatal. El sector manufacturero emplea a 1.24 millones de trabajadores, quienes reciben salarios superiores al promedio del empleo no agrícola. La administración estatal ha invertido más de US$215 millones en capacitación para trabajadores del sector desde 2021, apoyando así el desarrollo de pequeñas empresas y la expansión de la manufactura en el estado.
Con más de 4.3 millones de pequeños negocios en California, que emplean a 7.6 millones de personas, la economía del estado sigue mostrando un crecimiento robusto, destacando la manufactura como uno de los sectores clave en su desempeño económico.
Fuente: La Nación
