Un grupo de empleados de un centro de donaciones escuchó extraños gemidos que provenían del interior de las paredes del edificio. Al principio, no lograban identificar la fuente de los sonidos, pero pronto dedujeron que podría tratarse de un animal atrapado en un desagüe.
Según Aerial Brown, coordinadora de marketing del McKamey Animal Center, los trabajadores de Goodwill comenzaron a escuchar llantos a primera hora de la mañana. La situación se volvió crítica cuando se dieron cuenta de que el ruido parecía provenir del interior de las paredes.
Al sospechar que se trataba de un perro, los empleados contactaron al McKamey Animal Center para recibir asistencia. Un agente del centro intentó localizar al animal, pero la tarea resultó complicada debido a la falta de información sobre su ubicación exacta. «Pasé seis horas tratando de determinar cómo había entrado el perro al edificio», comentó Brown.
Ante la difícil situación, el McKamey Animal Center solicitó ayuda a la ciudad de Chattanooga y al Departamento de Obras Públicas para poder rescatar al perro. El equipo de rescate dedujo que el canino había caído en un desagüe grande y sin tapa, lo que le provocó lesiones durante la caída.
El perro, que fue apodado Georgie, estuvo sumergido en agua durante gran parte de su tiempo atrapado. «Lo único que no estaba cubierto por el agua era su nariz. Realmente luchó muchísimo ahí abajo durante días», expresó Brown sobre la situación del animal.
Los rescatistas trabajaron con cautela para retirar la pared que rodeaba al perro, evitando causarle más daño. Finalmente, lograron sacar a Georgie con cuidado y ponerlo a salvo. Tras el rescate, el personal del McKamey Animal Center examinó al perro y notó que su pelaje estaba gravemente enredado. Se le brindó atención médica inmediata.
«Eliminamos los nudos que le causaban dolor y le administramos antibióticos y analgésicos», explicó Brown. En poco tiempo, Georgie se recuperó y comenzó a adaptarse a su nuevo entorno.
Dos semanas después de su rescate, un trabajador municipal que participó en la operación decidió adoptarlo junto a su esposa, completando así la conmovedora historia de Georgie. «Fue un momento maravilloso en el que todo cobró sentido», concluyó Brown.
Fuente: La Nación
























