La situación del Manchester United se vuelve cada vez más crítica tras sufrir una derrota por 3-0 en Old Trafford ante Bournemouth durante la octava jornada de la Premier League. Este resultado pone en una posición delicada a su entrenador, Michael Carrick, quien enfrenta una creciente presión debido a la racha negativa del equipo.
Con esta derrota, el United acumula ocho partidos sin ganar en todas las competiciones, de los cuales cinco han sido derrotas. Es necesario retroceder a la temporada 2015-2016 para encontrar un balance tan desfavorable en el club mancuniano, cuando estaba al mando Louis van Gaal.
Actualmente, los Red Devils se encuentran en una peligrosa decimosexta posición de la tabla, con solo un punto sobre la zona de descenso. La situación se complica aún más con la llegada de tres partidos difíciles ante Chelsea, Aston Villa y Liverpool.
El pasado miércoles, el equipo ya había sufrido una dura derrota 4-1 en Como, Italia, en un partido de la Champions League, lo que ha añadido presión a su desempeño. En el partido del domingo, Bournemouth, ahora en el puesto decimotercero, sorprendió a los locales en Old Trafford, anotando goles de Rayan (38′), Evanilson (71′) y Marcus Tavernier (42′).
El defensor argentino Lisandro Martínez ingresó en el minuto 65, pero su entrada no logró cambiar el rumbo del partido. El tercer gol de Bournemouth evidenció la falta de comunicación entre el arquero belga y la defensa, lo que selló una derrota que aleja al equipo de la época dorada bajo el mando de Sir Alex Ferguson.
En medio de esta crisis, el capitán Bruno Fernandes fue relegado al banco de suplentes y no participó en el partido. Esto ocurre solo días después de que el jugador criticara públicamente las decisiones tácticas de Carrick. En una entrevista, Fernandes comentó sobre la necesidad de ser más audaces bajo presión, lo que ha incrementado la inestabilidad en el equipo.
Antes del partido, Carrick defendió su decisión de alinear al equipo, afirmando que escoger un once inicial es siempre complicado y debe buscar el mejor rendimiento posible. En su ausencia, el brazalete de capitán fue llevado por Harry Maguire.
En otros resultados de la jornada, el Liverpool aprovechó su oportunidad al vencer al Brighton por 2-0, recortando la distancia a un punto del tercer lugar. Además, el Manchester City sufrió su primera derrota de la temporada ante Aston Villa, quedando el Arsenal a la cabeza de la tabla tras vencer al Everton.
Fuente: La Nación






















