Una extensa franja del centro de Argentina se encuentra en alerta ante la inminente llegada de tormentas fuertes, que incluirán la posibilidad de granizo y ráfagas de viento que podrían alcanzar hasta 80 kilómetros por hora. Este fenómeno climático, catalogado como uno de los más intensos de la temporada invernal, afectará a diversas localidades, incluyendo áreas de la provincia y del Área Metropolitana de Buenos Aires.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido advertencias de nivel amarillo y naranja, alertando sobre la posibilidad de lluvias y tormentas de variada intensidad a lo largo de este jueves. Se prevé que el ingreso del viento Pampero interrumpa la jornada, rotando al sector sur y generando condiciones climáticas adversas en gran parte del territorio argentino.
Las autoridades meteorológicas han indicado que las ráfagas intensas podrían superar los 80 km/h en la capital, mientras que se anticipa un notable descenso de las temperaturas. Este jueves, las condiciones climáticas seguirán siendo inestables, y se prevé que se registren fuertes precipitaciones a lo largo del día, lo que podría dar paso a un brusco cambio térmico hacia el fin de semana.
En el contexto actual, agosto se presenta con un clima más dinámico, que se extenderá con algunas variaciones hasta octubre, coincidiendo con el avance del fenómeno de El Niño. Este jueves, se experimentará un proceso de ciclogénesis, que podría intensificar la inestabilidad atmosférica y provocar cambios drásticos en el clima.
Recientemente, la ciudad de Buenos Aires registró 113 milímetros de lluvia en un solo día, la cifra más alta para un mes de julio desde que se tienen registros sistemáticos. Aunque el evento de este jueves no necesariamente alcanzará esos niveles, los meteorólogos siguen monitorizando la situación debido a la combinación de factores de riesgo, que incluyen lluvias, tormentas y un marcado descenso térmico.
Respecto al pronóstico para los días siguientes, se espera un descenso de la temperatura para el viernes, con mínimas de 5°C y máximas de 15°C. El cielo se mantendrá ligeramente nublado durante la mañana, despejándose por la tarde, sin probabilidades de lluvia. Para el fin de semana, se anticipan buenas condiciones meteorológicas, con un sábado algo nublado y un domingo mayormente soleado, aunque se prevén temperaturas más frías.
Fuente: La Nación
