El Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) ha implementado cambios significativos en las licencias de conducir y tarjetas de identificación del estado, introduciendo la marca “Deaf/Hard of Hearing” como parte de su programa Texas Driving with Disability. Esta iniciativa busca mejorar la seguridad y la comunicación entre las autoridades y las personas con discapacidad auditiva.
Detalles sobre la marca ‘Deaf/Hard of Hearing’
La nueva opción fue anunciada por el DPS en mayo y se encuentra disponible para aquellos que voluntariamente participen en el Programa de Conducción para Personas con Discapacidad. Anteriormente, solo existía la opción “Communication Impediment”. La implementación de estas marcas permitirá a los residentes texanos informar sobre su discapacidad, facilitando así la interacción con los agentes del orden y reduciendo potenciales malentendidos.
Proceso para solicitar la nueva marca
Los interesados en obtener la marca “Deaf/Hard of Hearing” deben completar el Formulario DL-101 de Declaración del Médico/Psiquiatra, el cual debe estar firmado por un proveedor de atención médica. Este formulario, junto con la documentación estándar requerida, debe ser presentado en persona en una oficina del DPS. Los residentes pueden programar una cita en línea para agilizar el proceso.
Documentación necesaria
Para la solicitud, se requiere presentar una prueba de identidad, que puede ser una licencia de conducir válida, un pasaporte estadounidense o un documento del Departamento de Seguridad Nacional, entre otros. Además, se deben aportar dos documentos de identidad secundarios, como un certificado de nacimiento o un documento de identificación emitido por otro estado.
Información sobre el Programa de Conducción para Personas con Discapacidad
Esta iniciativa tiene como objetivo mejorar la comunicación entre las fuerzas del orden y los conductores con discapacidades que requieren habilidades especiales. Los residentes pueden aplicar si padecen condiciones como autismo, parálisis cerebral, trastornos del habla, o si son sordos o tienen dificultades auditivas. A partir del 1° de septiembre de 2023, las escuelas públicas de Texas deberán informar a los estudiantes sobre este programa, especialmente a aquellos con condiciones que afecten su capacidad de comunicación.
Fuente: La Nación
