En una reciente aparición en el programa ‘Otro día perdido’, Ludovico Di Santo se abrió sobre las dificultades que enfrentó en su infancia debido a su nombre, el cual generó burlas y apodos entre sus compañeros. Durante la entrevista, el actor recordó que desde la sala de cinco años comenzó a tener problemas por ser llamado Ludovico y cómo eso influyó en su carácter.
El conductor Mario Pergolini le preguntó si había sido complicado llevar ese nombre, a lo que Di Santo respondió con sinceridad: “Los diez primeros años habrán sido complicados”. A lo largo de su relato, compartió algunos de los apodos que le pusieron, como “Gorda, pitufica, gelatina”, y cómo eso lo llevó a aprender a defenderse y a desarrollar su sentido del humor.
Di Santo también reflexionó sobre la elección de su nombre. Aseguró que nunca cuestionó la decisión de sus padres: “Nunca dije: ‘¿Por qué no me pusieron José?’”. Esta experiencia personal lo llevó a tomar decisiones en su propia paternidad, ya que hoy tiene un hijo llamado Filippo, un nombre que también se aleja de lo tradicional.
Al hablar de su elección como padre, el actor expresó con orgullo: “¡Forja el carácter, señores, forja el carácter!”. Además, recordó la historia familiar detrás de su nombre, explicando que su padre eligió Ludovico porque le gustaba, y que su madre se casó con su actual padre adoptivo cuando él tenía tres años. En 2023, reveló que al esperar su primer hijo, optó por un nombre italiano, considerando que no podía ponerle uno común como Jonathan o Rodrigo.
Este intercambio sobre su vida y decisiones familiares resalta cómo las experiencias de su infancia lo moldearon, y cómo a pesar de las dificultades, ha encontrado un sentido de orgullo en su identidad y en la herencia cultural que transmite a su hijo.
Fuente: La Nación
