El presidente Javier Milei realizó una férrea defensa de su modelo económico y del plan de desregulaciones promovido por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, durante un evento en un hotel de la ciudad. En un discurso que duró casi una hora, el mandatario no mostró autocrítica y minimizó el cierre de empresas y la caída del consumo, descalificando a quienes sostienen que el desempleo ha aumentado y que los salarios son superados por la inflación.
«Voy a dejar en evidencia la precariedad y pobreza analítica de los economistas argentinos en los análisis que hacen», afirmó Milei, quien también criticó lo que considera una visión negativa de su administración. En un tono irónico, el presidente se dirigió a sus detractores, aludiendo a la historia económica del país y sugiriendo que muchos analistas carecen de herramientas adecuadas para evaluar la situación actual.
Durante su intervención, Milei enfatizó su deseo de que los argentinos no deseen regresar a un pasado que él asocia con el fracaso, aludiendo a Cuba como un ejemplo. Criticó a los “zurdos” y a los medios de comunicación que, a su juicio, distorsionan la realidad económica. Además, hizo una conexión entre la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y la baja en la tasa de natalidad, afirmando que esto impacta en el mercado laboral.
El presidente también se refirió a los índices de inflación, destacando un reciente dato del Indec que muestra un incremento del 0,8%. En su discurso, prometió celebrar este indicador con un recital musical, aunque el riesgo país se sitúa significativamente más alto, en 500 puntos. A pesar de las críticas sobre la situación económica, Milei insistió en que el desempleo está en un 7,8%, descalificando las afirmaciones de que los argentinos enfrentan dificultades para llegar a fin de mes.
En defensa del comercio libre, Milei se cuestionó sobre las expectativas de los empresarios, sugiriendo que algunos buscan mantener precios elevados en comparación con productos importados. Además, señaló que el cierre de empresas es un proceso natural de reasignación de recursos en la economía.
El presidente también apuntó su crítica hacia la prensa y los opositores, manifestando dudas sobre su compromiso con la verdad. A lo largo de su discurso, Milei reafirmó su apoyo a Sturzenegger, al que defendió de las críticas, sugiriendo que quienes atacan su gestión lo hacen porque están defendiendo intereses personales. «Cuando vean a alguien criticando a Federico, es porque le están tocando un negocio», sentenció.
Hacia el final de su intervención, Milei citó valores judeocristianos como fundamentales para el progreso de la sociedad, advirtiendo que el rechazo a estos principios podría llevar a un deterioro moral. Con un discurso cargado de provocaciones y defensas de su modelo, el presidente cerró afirmando que las medidas justas traerán progreso y bienestar.
Fuente: La Nación
