Las relaciones de pareja suelen estar marcadas por dudas e inseguridades, pero cuando estas se convierten en pensamientos obsesivos, pueden ser un signo de trastorno obsesivo compulsivo en el ámbito amoroso (TOC-R). Esta variante del TOC afecta a las personas de manera profunda, llevándolas a cuestionar constantemente su amor y compatibilidad con su pareja.
Sophia, una joven de 24 años, ha compartido su experiencia con el TOC-R. A pesar de llevar más de un año de relación, siente que no puede dejar de preguntarse si realmente ama a su pareja. En una entrevista, la joven, que trabaja como camarera y creadora de contenido, reveló que estos pensamientos la llevaron a una angustia tal que le resultaba difícil salir de casa. “No podía salir porque me preocupaba mucho engañar a mi novio”, confesó.
La situación se tornó insostenible con el tiempo. “En mis peores momentos, no podía ir a trabajar. Pasaba el día en la cama, haciéndole cientos de preguntas a GPT para intentar tranquilizarme”, relató Sophia, quien describió la experiencia como una “tortura mental”. La joven explicó que la voz crítica en su cabeza constantemente cuestiona su relación, generando una carga emocional considerable.
El TOC-R, que se manifiesta en un 1% a 3% de la población mundial, sigue siendo una condición poco reconocida y estudiada. El psicólogo clínico Guy Doron, de la Universidad Reichman de Israel, ha investigado este trastorno desde hace más de diez años, observando un aumento en las consultas relacionadas con el tema.
Este trastorno puede presentarse de dos formas: una centrada en la relación, donde surgen dudas sobre los propios sentimientos, y otra enfocada en la pareja, donde se analizan sus defectos. Generalmente, el TOC-R se intensifica ante cambios significativos en la relación, como el inicio de la convivencia o el matrimonio. Sophia mencionó que pequeños detalles cotidianos comenzaron a desencadenar sus inquietudes.
Los especialistas apuntan a que factores como el perfeccionismo y la tendencia a sobreanalizar pueden influir en la intensidad de estas dudas. Además, las redes sociales juegan un papel crucial al presentar una imagen idealizada del amor, creando expectativas poco realistas. Sophia comentó: “Ver parejas que parecen perfectas en internet crea expectativas, cuando las relaciones reales no son perfectas”.
Fuente: La Nación
