La Justicia laboral en la Ciudad de Buenos Aires se encuentra en la expectativa de su inicio programado para abril del próximo año, según declaraciones de Gabino Tapia, el ministro de Justicia local. Sin embargo, este lanzamiento depende de la transferencia de recursos por parte del gobierno nacional, que se estima en alrededor de 60.000 millones de pesos para garantizar la cobertura de los nuevos cargos.
Tapia mencionó que la ciudad está preparada para que el fuero local comience a operar en el primer trimestre del año, pero subrayó que esto está condicionado a la firma de un convenio que asegure la transferencia de los fondos necesarios. Este nuevo fuero es el resultado de la desarticulación progresiva de la justicia laboral nacional, que ha tenido históricamente un fuerte influjo del peronismo y de los sindicatos, según el análisis de expertos.
La reforma laboral aprobada por el Congreso indica que los jueces laborales nacionales se encargarán solo de los casos residuales, mientras que las nuevas demandas que provengan de empresas con sede en Buenos Aires serán tratadas en el fuero local. Sin embargo, los juicios colectivos seguirán en la justicia contencioso-administrativa federal.
Con el cierre de la justicia laboral nacional, se anticipa que el fuero local deberá gestionar hasta 30.000 nuevas causas, un desafío considerable dado que solo se han creado diez nuevos juzgados. Los jueces para estos juzgados están siendo seleccionados por el Consejo de la Magistratura de la Ciudad, que ya ha realizado los concursos pertinentes.
Además, se espera que la Legislatura local apruebe una reforma que aumente la cantidad de juzgados laborales a 50, junto con la implementación de un nuevo código procesal laboral. Estas reformas requieren la transferencia de recursos, y Tapia ha mantenido conversaciones con funcionarios nacionales para establecer un convenio de traspaso de fondos.
Para optimizar el funcionamiento del nuevo sistema, se planea una nueva Oficina de Gestión Judicial, que se inspirará en modelos de otras provincias, centrando las tareas administrativas en un grupo de jueces y permitiendo que estos se enfoquen en su labor jurisdiccional. La idea es implementar un sistema más ágil que mejore el acceso de los ciudadanos a la justicia.
El Consejo de la Magistratura ha alquilado un edificio en el centro de la ciudad, que albergará los nuevos juzgados y oficinas, con una superficie de más de 3100 metros cuadrados. Se prevé que la organización de los juzgados permita estandarizar procesos y canalizar trámites administrativos de manera eficiente.
Finalmente, el proceso de selección de jueces y fiscales está en marcha, con varios candidatos propuestos para los diferentes cargos. La Legislatura recibirá y discutirá estos pliegos en una audiencia programada para el 18 de septiembre, marcando un paso crucial hacia la implementación del nuevo sistema de justicia laboral en Buenos Aires.
Fuente: La Nación
